El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sacudir la agenda internacional al lanzar un ultimátum directo sobre Groenlandia, un territorio clave en el Ártico. Desde la Casa Blanca, el mandatario dejó claro que su gobierno no permitirá la presencia de Rusia o China en la isla y advirtió que Estados Unidos actuará incluso con fuerza militar si no se logra un acuerdo con Dinamarca.
La advertencia desde Washington
Durante una conferencia de prensa, Donald Trump afirmó que la seguridad nacional de Estados Unidos depende del control estratégico de Groenlandia, una región autónoma que pertenece al Reino de Dinamarca.
“Vamos a hacer algo con Groenlandia, les guste o no. Si no actuamos, Rusia o China se apoderarán del territorio”, declaró el presidente.
El mensaje fue interpretado como una amenaza directa, al remarcar que su administración prefiere una salida diplomática, pero no descarta otras vías si no hay avances.
Groenlandia, pieza clave en el tablero global
El interés de Washington no es nuevo. Groenlandia es considerada estratégica por varios factores verificables:
- Ubicación geográfica clave en el Ártico, entre América del Norte y Europa
- Presencia de bases militares estadounidenses, como la Base Espacial Pituffik (antes Thule)
- Rutas marítimas emergentes por el deshielo
- Potencial en recursos naturales como tierras raras, esenciales para tecnología y defensa
Estados Unidos sostiene que permitir influencia de Rusia o China en la zona representaría una amenaza directa para su hemisferio.
Contexto internacional y política exterior
El endurecimiento del discurso de Trump ocurre en un momento de tensión global, marcado por operaciones recientes de política exterior estadounidense en América Latina, que han elevado el tono confrontativo del gobierno en este inicio de 2026, según declaraciones oficiales.
Aunque la Casa Blanca no ha detallado vínculos directos entre estos episodios y Groenlandia, el mensaje es claro: Washington busca reafirmar su control estratégico en regiones clave.
Marco Rubio y la vía diplomática con Dinamarca
El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó ante comités del Congreso que el tema ya está en manos del equipo de seguridad nacional.
Rubio informó que sostendrá una reunión con representantes de Dinamarca la próxima semana, con el objetivo de explorar una vía legal y diplomática para la adquisición del territorio.
“Es algo que el presidente y su equipo están debatiendo activamente”, señaló el funcionario.
El plan, explicó, apunta a asegurar el control estadounidense de Groenlandia, lo que ha generado preocupación entre legisladores de los comités de Fuerzas Armadas y Política Exterior, ante la posibilidad de una anexión forzada.
La postura oficial de la Casa Blanca
La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, reiteró que el tema de Groenlandia es una prioridad estratégica para la administración Trump.
Según la vocera, el presidente evalúa una oferta económica significativa a Copenhague, pero no descarta la opción militar si Dinamarca mantiene su negativa.
“El presidente y su equipo de seguridad nacional están debatiendo activamente esta posibilidad”, afirmó Leavitt.
Hasta ahora, no se han dado detalles financieros, pero la Casa Blanca confirmó que Estados Unidos mantendrá vigilancia constante en el Ártico para disuadir la presencia militar de potencias extranjeras.
El nuevo ultimátum de Donald Trump coloca a Groenlandia en el centro de una disputa geopolítica de alto riesgo, con implicaciones para Europa, el Ártico y el equilibrio global de poder. Mientras Dinamarca se prepara para negociar, el mensaje desde Washington es contundente: Estados Unidos no piensa ceder terreno en una región que considera vital para su seguridad.















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