La Metro CDMX comenzó la sustitución de celosías en la estación Viaducto de la Línea 2 del Metro CDMX, en medio de reacciones encontradas por parte de usuarios en redes sociales. En X, antes Twitter, diversas publicaciones manifestaron preocupación por lo que consideraban un posible deterioro de la imagen icónica del sistema de transporte capitalino.
Ante los señalamientos, el organismo aclaró que el diseño original de las celosías se conservará, aunque los materiales serán reemplazados. De acuerdo con la explicación oficial, el cambio responde al desgaste acumulado tras años de exposición a la intemperie, que provocó fracturas, filtraciones y acumulación de suciedad en estos elementos arquitectónicos.
Las celosías forman parte de la identidad visual de la estación, pero varias piezas ya habían sido sustituidas en intervenciones anteriores por paneles de acrílico. Ahora, la nueva etapa de modernización contempla materiales más resistentes que mantengan el patrón original, priorizando criterios de durabilidad y seguridad.
La administración del Metro CDMX subrayó que estas estructuras no cuentan con protección patrimonial, lo que permite su reemplazo sin infringir normativas de conservación histórica. En ese sentido, la intervención se presenta como una acción técnica necesaria para garantizar la funcionalidad de la infraestructura y proteger a los usuarios.
Más allá del aspecto estructural, el debate ha puesto sobre la mesa la relevancia simbólica del diseño del Metro capitalino. Las modificaciones anteriores ya habían generado comentarios sobre el impacto en la identidad visual de la estación y del sistema en general. Sin embargo, la institución insiste en que el proyecto respeta los rasgos distintivos del espacio y que el objetivo no es alterar su esencia, sino asegurar su permanencia en condiciones adecuadas.
La obra en Viaducto forma parte de un plan integral de rehabilitación de la Línea 2, que busca modernizar instalaciones, optimizar la experiencia de viaje y reducir costos de mantenimiento a largo plazo. Como parte de estos trabajos, las estaciones San Antonio Abad, Chabacano y Viaducto han cerrado temporalmente en determinados horarios, lo que llevó a implementar un servicio especial de la Red de Transporte de Pasajeros para mantener la conectividad.
Desde el 9 de febrero, la Línea 2 opera en dos tramos: de Cuatro Caminos a Pino Suárez y de Tasqueña a Xola. El servicio provisional de RTP cubre el trayecto afectado de manera gratuita y funciona en horarios específicos, incluyendo por las noches entre semana, los sábados a partir de las 20:00 horas y los domingos desde las 7:00 hasta las 00:30 horas.
Mientras continúan las labores de modernización, las autoridades recomiendan a los pasajeros planificar sus recorridos con anticipación y considerar posibles tiempos de espera adicionales. Con estas acciones, el Metro CDMX busca equilibrar la conservación de su identidad visual con la necesidad de actualizar y reforzar su infraestructura, en un sistema que diariamente moviliza a millones de personas en la Ciudad de México.













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